La dieta mediterránea y la dieta atlántica son igual de beneficiosas para la salud, por lo que lo ideal es combinar elementos de ambas dietas para crear un menú nutritivo y saludable, según ha explicado el jefe de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirón Málaga, el doctor José Manuel García.
"Estos patrones alimentarios y de vida, siempre complementados con actividad física, se traducen en una mejor salud y ayudan a la prevención de enfermedades cardiovasculares", ha señalado el doctor García.
La dieta mediterránea está formada por alimentos frescos y de temporada, con legumbres como las lentejas y las judías, alimentos ricos en fibra y vitaminas como frutas y verduras,cereales como el pan y la pasta, pescado azul como la caballa y el atún, leche y productos lácteos como el yogur y el queso en cantidad moderada, frutos secos como las nueces y las avellanas y el aceite de oliva como grasa para la elaboración de los platos. Las carnes rojas también se pueden consumir ocasionalmente, acompañadas de verduras y cereales.